
Es un error pensar que los derechos sociales conquistados perdurarán para siempre. Los países democráticos son como barcas precarias, que se inundan de manera lenta pero constante en un mar de intolerancia y fanatismo. Los demócratas no pueden cruzarse de brazos: hay que achicar agua constantemente, o la barca se hundirá. Un buen ejemplo es lo que acaba de ocurrir en Hungría.
En ese país avanzado, miembro de la Unión Europea –un santuario político en el que, se supone, se respetan los derechos humanos–, Fidesz, el partido del primer ministro populista y ultraconservador Viktor Orbán, ha decidid

Todos los pueblos y ciudades tienen su plaza emblemática. En Nueva York es Times Square; en Londres, Piccadilly Circus; en Madrid, la Puerta del Sol. Ese lugar es algo más que el centro de la capital de España. Es, de alguna manera, el corazón del país. Desde allí parten las carreteras que, como arterias, conectan con el resto de las ciudades. Buena parte de la historia de España ha pasado por esta plaza, por la que hoy circulan ricos y pobres, turistas despistados y madrileños de pura cepa.
Un edificio imponente, un palacio del siglo XVIII, corona la plaza. Acoge la sede del Gobierno regiona

Suele decirse aquello de que nuestros ancestros debieron de pasar mucha hambre si se atrevieron a meterse en la boca un cangrejo, una gamba o un mejillón. Quizá no les hizo falta valentía: simplemente observaron lo que hacían las gaviotas y las focas, y las imitaron. El marisco es hoy considerado un producto gourmet y encuentra al noroeste de España, en las costas de Galicia, un entorno ideal para prosperar. Allí está la famosa Ría de Arousa, una ensenada de 230 kilómetros cuadrados abierta al Atlántico. Sus condiciones únicas la convierten en un colosal vivero de mariscos.
Es difícil entender

Cuando mis padres celebraron sus bodas de oro, sus hijos decidimos fundir nuestras joyas de la infancia –un colgante, tres medallitas– y elaborar con ellas dos pequeños broches para recordar el medio siglo de aquel matrimonio que nos trajo al mundo. Ninguna otra materia encierra tanto simbolismo como el oro. Esa potencia conceptual explica, en parte, el enigma de su perdurable valor.
Por el oro han sido conquistados países, han caído reyes y han muerto miles de seres humanos. El oro está en los mitos y en las leyendas; en los dientes de las momias y en las coronas de los emperadores. En la escu

El cliché dice que los jóvenes quieren experimentar y coquetear con los límites de lo permisible. No es raro que el alcohol –como sustancia peligrosa y propia de adultos– fascine a los espíritus inmaduros. En España, además, el alcohol es considerado parte de la cultura del país. Al fin y al cabo, protagoniza los ‘buenos momentos’: bodas, bautizos, cumpleaños y fiestas patronales. Hasta el año 2000, todavía era legal beber alcohol a los 16 años.
Para entender cierta mentalidad basta recordar las palabras proferidas en 2007 –en un tono ciertamente inmaduro– por el expresidente del Gobierno José